45 años después del Comunicado de Shanghai, China y EE.UU. siguen forjado una estrecha relación de destino común

 

Ciudadanos estadounidenses despiden al panda “Bao Bao” en el Aeropuerto Internacional Dulles, Washington DC, 21 de febrero del 2017. (Foto: Gao Shi)

Por Zhang Mengxu, Diario del Pueblo

45 años después de la firma del Comunicado de Shanghai, dado a conocer el 28 de febrero de 1972, China y Estados Unidos siguen forjado una estrecha relación de destino común.

En este histórico documento se establecen los principios para dar por terminado 23 largos años de distanciamiento diplomático e iniciar la normalización de las relaciones entre ambos países.

Hace 45 años, el entonces presidente de los Estados Unidos, Richard Nixon, visitó China. Ese viaje fue calificado por él como “la semana que cambió al mundo”. Durante el último día de su visita, ambas naciones emitieron el Comunicado Conjunto de los Estados Unidos de América y la República Popular China, texto que resultó ser la primera piedra angular para los intercambios y la cooperación bilateral.

El Comunicado de Shanghai, junto al Comunicado sobre el Establecimiento de las Relaciones Diplomáticas, publicado en 1978, y el Comunicado emitido en 1982, constituyen los tres documentos guía para las relaciones bilaterales entre China y Estados Unidos.

Hasta la fecha, la relación China-Estados Unidos se ha convertido en una de las más importantes del mundo. Su rápido desarrollo ha ofrecido tangibles beneficios para ambos pueblos, alcanzando un nivel récord en términos de comercio bilateral, inversión bidireccional e intercambio pueblo a pueblo.

Los datos evidencian que el comercio actual entre China y Estados Unidos supera los 500.000 millones de dólares, mientras que el pasado año la inversión china en Estados Unidos cifró 50.000 millones de dólares. Diariamente, 14.000 personas viajaron entre China y Estados Unidos, en vuelos que despegaban o aterrizaban cada 17 minutos.

Más de 40 provincias/estados y más de 200 ciudades están hermanadas, prueba fehaciente de la interconección de intereses entre ambos países.

“El Comunicado de Shanghai y los otros documentos rectores no sólo representan la base y la brújula para el desarrollo de las relaciones bilaterales, sino también encarnan los principios que tiene que seguir los Estados Unidos en su trato con China”, enfatizó al Diario del Pueblo el Sr. Gary Locke, ex embajador de Estados Unidos en China y ex Secretario de Comercio de EE.UU.

El ex embajador Locke agregó que, basándose en estos principios, durante su mandato se manejaron apropiadamente las diferencias y la relación logró avanzar.

“Durante cuatro décadas ha quedado demostrado que los principios básicos que ambos países fijaron cuando establecieron relaciones diplomáticas son los correctos, especialmente el principio de la observancia de la política de una sola China”, precisó Tao Wenzhao, investigador del Instituto de Estudios Americanos de la Academia China de Ciencias Sociales (CASS).

“En los últimos años, estos principios han sido enriquecidos por los frecuentes contactos diplomáticos de alto nivel”, agregó Tao.

El consejero de Estado chino Yang Jiechi, quien se reunió recientemente con el presidente Donald Trump en la Casa Blanca, en un artículo de su autoría publicado en el Diario del Pueblo afirmó que los lazos entre China y Estados Unidos están en un nuevo punto de partida.

“Un desarrollo sano y constante de los lazos entre China y Estados Unidos no sólo es lo que necesita este momento histórico, también es lo que el mundo espera”, aseguró el consejero Yang.

“Ambas naciones debemos seguir el espíritu de la conversación telefónica sostenida por los presidentes Xi Jinping y Trump, fortaleciendo el diálogo, aumentando la confianza mutua, intensificando la cooperación, controlando las discrepancias y cumpliendo los principios de “ausencia de conflicto, ausencia de enfrentamiento, respeto mutuo y cooperación de beneficio mutuo, con el fin de lograr una nueva era para el desarrollo de las relaciones sino-estadounidense”, aseguró Yang en su artículo.