China juega un papel cada día más destacado en el ámbito internacional a pesar de los cambios en el mundo

Por Diario del Pueblo

Al comienzo del año 2007, el presidente chino Xi Jinping asistirá al Foro Económico Mundial de Davos, y visitará la sede de las Naciones Unidas en Ginebra, la Organización Mundial de la Salud y el Comité Olímpico Internacional. Ma Zhaoxu, representante permanente de China en la sede de las Naciones Unidas en Ginebra y otras organizaciones internacionales situadas en Suiza, publicó el día 13 un artículo en Diario del Pueblo en el que afirma que la visita del presidente Xi será la voz que transmita al mundo la confianza, la apertura, la responsabilidad y la energía positiva de China, mostrando una imagen estable y progresiva de la diplomacia china, compartiendo con el mundo la estabilidad a largo plazo de su gobernanza, la sostenibilidad del desarrollo y la prosperidad común de la sabiduría china y los planes de China.

El artículo señala que la actual recuperación económica mundial es lenta y amenaza a la globalización. El aumento de la competencia geopolítica y la intensificación del terrorismo han provocado profundos cambios en el orden y patrón internacional. La ocurrencia sin cesar de eventos conocidos como “cisnes negros” ha dejado al mundo boquiabierto. El mundo parece haber perdido su rumbo en medio del caos mundial y carece de liderazgo, encontrándose en una difícil situación de insuficiencia de gobernanza. ¿Qué le pasa al mundo? ¿Qué puede hacer la humanidad? La comunidad internacional lucha por encontrar respuestas en medio de la confusión reinante.

Para hacer frente a esta situación internacional compleja y volátil, China, con Xi Jinping como núcleo del fuerte liderazgo del Comité Central del PCCh, ofrece más confianza en el ámbito internacional, y juega un papel cada vez más prominente en la gobernanza global como gran país responsable y líder.

El artículo señala que China ha promovido activamente la construcción de una comunidad de destino común, llevando de manera inequívoca la bandera del liderazgo en  nueva forma de relaciones internacionales, que utilizan como núcleo la cooperación de beneficio mutuo. Estas ideas están enraizadas en una historia larga y una cultura china profunda, que van en línea con la convivencia pacífica y la excelente tradición diplomática de China, y aspiraciones comunes como la paz entre los pueblos, el desarrollo y la cooperación. Además se ajustan a la tendencia del desarrollo y el progreso de la humanidad. El principio de comunidad de destino común producirá un desarrollo constante y abundante con la participación de China en la práctica de la gobernanza global.

China dirigirá activamente la dirección del avance de la economía mundial y la gobernanza global. La exitosa Cumbre del G20 organizada por China en Hangzhou escribió la “receta china” para la solución de problemas fundamentales a los que se enfrenta la economía mundial, y marcó una dirección para la gobernanza económica mundial.

Durante la Cumbre de APEC en Lima, el presidente Xi habló sobre la posición de China frente a la “des globalización”, el proteccionismo, la fragmentación de la cooperación regional y otros problemas importantes, dirigiendo el proceso de globalización de la economía hacia una dirección más inclusiva. Estas afirmaciones aumentan la confianza en el mundo y juegan un papel activo para conseguir un consenso global.

China se adhiere de manera inquebrantable al bienestar del pueblo chino y de los pueblos del mundo. China promueve activamente por el mundo la aplicación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, los Cinco Principios del Desarrollo, el XIII Plan Quinquenal y una serie de programas y objetivos internacionales. China concede una gran importancia al desarrollo de la salud pública y a la industria sanitaria, lucha eficazmente contra el SIDA y la tuberculosis, y apoya vigorosamente la promoción de la paz y el desarrollo mundial a través de los Juegos Olímpicos. La iniciativa china “Un Cinturón – Una Ruta” se ha ido acoplando gradualmente a las estrategias de desarrollo de los países a lo largo de la iniciativa, uniendo el “sueño chino” con el “sueño del mundo”, lo que refleja el principio de construir y compartir conjuntamente. Este hecho ha ofrecido además un nuevo impulso al desarrollo económico de Eurasia y del mundo, lo que supone una nueva esperanza.